PRI, vivir en la oposición

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eviel_ya_noLa geografía política de Oaxaca cambió este 4 de julio. El PRI se batió en retirada, su pérdida más sensible fue la del poder ejecutivo del estado, aunque como partido político conserva el mayor número de Ayuntamientos por el régimen de partidos y de diputados locales. Sin embargo, éstos no les son suficientes para tener el control del Congreso local, además de que perdió los principales municipios de la entidad, la capital incluida.

El 4 de julio los resultados los sorprendieron desde medio día. No atinaron a reaccionar. Fue un día después cuando el candidato priista, Eviel Pérez Magaña, reconoció su derrota; días más tarde lo haría el gobernador Ulises Ruiz. Del pasmo han pasado al contraataque: a unas horas de que venciera el plazo para interponer recursos, el tricolor impugnó mil casillas, el 20 ciento del total, solicitando la anulación de la elección. Una maniobra que evidentemente persigue ganar tiempo para evitar iniciar el proceso de transición gubernamental con el equipo que asumirá el 1 de diciembre el gobierno estatal.
Se han realizado reformas a la Ley Orgánica del Congreso del Estado y a su reglamento, para desaparecer la Gran Comisión y crear la Junta de Gobierno en la próxima Legislatura, con condiciones que permitirían un papel central al priismo en el manejo de los asuntos legislativos, pues pese a ser el partido con más diputados no cuenta con la mayoría. Otras iniciativas similares se preparan ya.
Internamente, tras la derrota electoral se han iniciado los reacomodos al más viejo estilo del tricolor. El dirigente estatal del PRI, Adolfo Toledo Infanzón, fue relevado de tal posición; a cambio se le ungió como dirigente estatal de la Confederación Nacional Campesina (CNC). El nuevo presidente del Comité Directivo Estatal del PRI es el candidato perdedor de los comicios, Eviel Pérez Magaña. En las próximas semanas, se ha anunciado, se realizarán nuevos cambios en la dirigencia estatal. Es la recomposición del grupo gobernante, ahora desde las filas del partido.
El gran reto del PRI en Oaxaca, ahora, es aprender a ser oposición y aprovechar la postura crítica que ésta posibilita. Después de 81 años, el partido enfrenta este nuevo escenario. Conserva, para ello, el mayor número de votantes, más de 600 mil, con lo que sigue siendo el principal partido político en la entidad. Por eso su mayor desafío será conservar a sus votantes ya sin el poder político y económico.
Después del desconcierto inicial los priistas se preparan para vivir en la oposición. En Marcha presenta las opiniones que a este respecto expresan dos de sus primeros entrevistados.