Del 22 al 25 de abril se realizó en San Jacinto Amilpas, municipio conurbado a Oaxaca de Juárez, la Primera Feria del Libro en ese lugar. Fueron 11 librerías participantes, además de Cuentacuentos, lecturas en voz alta y en atril. Será difícil olvidar este día, porque hoy inauguramos nuestra Primera Feria del Libro, expresó el presidente municipal Teodoro Juan Olmedo López, al realizar la inauguración del trascendental acto. Enseguida dejó en la palabra al director de la Casa de la Cultura de San Jacinto Amilpas, promotor de dicha Feria, profesor Cuauhtémoc López Guzmán, cuyo discurso reproducimos:
Promover la lectura es deber cívico
Promover la lectura es una tarea ardua, lenta, difícil pero gozosa. El promotor es el primer convencido de que la lectura es importante para nuestra vida, porque somos lo que hemos leído y lo que no hemos leído, quien no ha leído desde temprana edad se ha perdido de algo maravilloso.
La promoción de la lectura es un acto de libertad, es un deber cívico y es una práctica cultural que debe compartirse, la lectura tiene que ver con la libertad; los que odian los libros odian la vida, los tiranos y los ignorantes que temen a la libertad porque saben que la lectura forma hombres libres, porque los libros contienen ideas e invitan a la reflexión y por disentir y presentar mundos más amplios los libros fueron proscritos bajo el mando de José Estalin y sus sucesores quienes prohibieron libros y mataron o encarcelaron a sus autores. Hitler mando a quemar libros de autores judíos o lo que calificó de subversivo, pero lo mejor de esos libros ha perdurado.
Leer es un acto de libertad que se ejerce cuando libremente elegimos un libro y empezamos a leerlo al azar, seleccionar las frases que nos gustan, leer en voz alta o en silencio y a la hora y lugar deseado; leer es un acto de libertad que nos lleva a la libertad del pensamiento. Muchos de los fracasos que se han dado en la promoción de la lecturas en las escuelas ha sido por dar a leer obligatoriamente algunos títulos como El Quijote, La Ilíada, Pedro Páramo, hay libros a los que no es fácil entrarles si no se tiene una experiencia lectora, si no se tiene el ejercicio de la lectura previamente; hay textos más accesibles y no solamente hay que leer el texto hay que leer el contexto de donde se llevan la promoción de los libros, para saber ¿cómo son?, ¿qué piensan?, ¿cómo ve el mundo esa comunidad?
El que no lee se queda afuera
Esta es una experiencia muy propia: una vez me dijo mi hijo papá ya acabé de leer La Ilíada pero no entiendo, le dije lee el prólogo primero hijo, porque muchos se brincan el prólogo pero éste es importante para entender cosas que no sabemos de dónde salieron, por ejemplo cuando se habla de la manzana de la discordia cuando se dice “Va a arder Troya”. ¿Por qué se dice va a arder Troya? Se dice porque cuando la hija del rey Priamo, Casandra, quien tenía el don de predecir el futuro al nacer su hermano Alejandro le dice a su papá: Mátalo porque si él vive va a arder Troya. Y es que Alejandro en el futuro se iba a robar a Helena esposa de Menelao, espartano, hermano de Agamenón rey de reyes. Por ese rapto arde Troya.
Entonces la libertad de un alumno es que este pueda escoger el título que le dé la gana para leerlo en el momento que quiera, con música o sin música. Hay que buscar hacer una comunidad lectora lo que no parece posible pero hay que intentarlo y esta primera feria aquí es un paso para hacerlo.
Todos los gobiernos de todos los niveles deberían tener un proyecto de fomento a la lectura, y deben tenerlo porque ya está en rango de ley. Cuando se lee se construye ciudadanía, cuando no se lee se forman ciudadanos manipulables y de escasa participación social. Hay gente que no se atreve a entrar en una librería le da pena. La gente que no lee ignora sus derechos, no participa en los eventos cívicos para pedir que se cumplan las leyes, son gente manipulable.
Construir ciudadanía es una acción intencional, la lectura es la posibilidad de un futuro distinto, no hay peor violencia cultural que la que se produce con la no lectura. El que no lee se queda afuera, saber leer y ser lector nos convierte en ciudadanos analíticos y críticos de nuestra realidad. “Un buen lector puede ser mejor lector del mundo actual tan diverso, tan saturado, tan ecléctico e inestable”, dijo Lucena Jiménez,
Alfabetizar no basta
Alfabetizar no basta, tenemos que formar lectores, la decodificación de un texto no garantiza que se ha comprendido el texto, la experiencia como lector demanda tiempo y esfuerzo pero es algo que no está peleado con el placer, para promover y contagiar el gusto por la lectura el primer convencido que la lectura es algo que vale la pena debe ser el promotor, promover la lectura es un acto de seducción, de contagio. Debe entusiasmar. El máximo logro que puede tener un promotor de la lectura es lograr esta primera Feria del libro de San Jacinto Amilpas, lo que se hizo posible gracias a las autoridades municipales.
Si no comentamos un libro no podemos interesar a nadie del contenido, ni contagiar el gusto por la lectura. Fomentar el gusto por la lectura, dice Felipe Garrido, no depende ni se reduce a formar bibliotecas sino de buscar una y mil manera de trabajar los libros de tal forma que les guste leer imaginar y descubrir secretos, que la lectura es fuente de conocimientos de experiencias. La lectura nos ayuda a reflexionar sobre el sentido de la existencia, a conocernos mejor a nosotros mismos, a ampliar nuestros horizontes y vocabularios, a alimentar nuestros sueños, los lectores somos viajeros en tierras ajenas, andamos por todas partes, leer es viajar, es volar sin alas, es un medio para dejar este mundo e ir en busca de otro.
Dice Ricardo Garibay que leer es como ir en un camino de estrellas cualquier día en cualquier circunstancia. Dice también que leer es entablar una conversación con la mejor gente que ha dado la humanidad, es conversar con los hombres más generosos y más sabios, que lo único que nos piden es un poco de nuestro tiempo, de nuestro ocio, de nuestra haraganería.
Quiero decirles que admiro a esta gente trashumante que anda de pueblo en pueblo, los libreros, que tiene una profesión de adivinos pues hay que adivinar que libros quiere comprar la gente. A veces se falla y no se vende y es dinero que ya no circula, y es riesgo para los que andan de pueblo en pueblo con su montón de libros, por eso a ellos todo mi reconocimiento por acercar el libro al pueblo. Por ello el lema de esta feria es “Si el pueblo no va al libro el libro va al pueblo”.
