Enamora Guichicovi en la Octava del Lunes del Cerro

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San Antonino Castillo Velasco fue opción inmejorable para presenciar la Guelaguetza autóctona y por eso miles llenaron el auditorio natural en el que se ejecutó con éxito la máxima fiesta de los oaxaqueños.

 

Al declinar la tarde el convite se abrió paso en el estrecho camino hacia la rotonda del Cerrito de las Azucenas, lugar de ritual y fiesta con medio siglo de vida, ubicado en lo alto de San Antonino, pueblo productor de hortalizas, de las empanadas rojas y de los bordados multicolores.

 

Llegaron los danzantes

 

Llegaron los danzantes ataviados de gala y de hermandad para ofrecer generosos su Guelaguetza en la octava del Lunes del Cerro que cerró con broche de oro las fiestas de Oaxaca.

 

Julia Hernández Canseco, directora de Cultura del Ayuntamiento de San Antonino, explica que la fiesta en el Cerro de las Azucenas tiene su origen en el ritual realizado en honor al Dios Cocijo, el dios de la lluvia de los zapotecas (equivalente a Tlalóc de los de Anáhuac), a quien con ofrendas y baile pedían abundancia para sus cosechas.

 

En este año, fueron 18 las delegaciones presentes con sus bailes, música y alegría desbordada en canto y zapateado, para cumplir con la misión de dar y recibir la estampa multicolor que estuvo representada en Tlaxiaco, Huajuapam de León, Huautla de Jiménez, Santa María Zacatepec, San Gabriel Mixtepec, Villa de Zaachila, San SebastíanTutla, Loma Bonita, Ciudad Ixtepec, Putla Villa de Guerrero, Pinotepa Nacional, Barrio de las Chinas y San Juan Guichicovi.

 

En el Cerrito de las Azucenas

 

Antaño, los habitantes subían hacia el cerro para ofrendar sus jarabes tradicionales y poco a poco otras poblaciones se sumaron al ritual debido a la importancia de San Antonino Castillo Velasco como una de las principales poblaciones productoras de hortalizas en el distrito de Ocotlán. El ritual se hizo fiesta y veinte años más tarde localidades de las ocho regiones de Oaxaca engrandecen la ofrenda.

 

Al menos mil 500 personas se reunieron en el Cerrito de las Azucenas llevando en mano una silla, un banco o una cubeta como asiento entre el paisaje natural.

 

Durante más de tres horas los pobladores y visitantes disfrutaron cada uno de los bailes, cantos y atuendos, mismos que encierran la cosmovisión de cada pueblo oaxaqueño.

 

Al caer la noche y concluidos los bailables, el convite condujo a la multitud hacia el centro de la población en donde se llevó a cabo una verbena popular.

 

Guichicovi brilló

 

La delegación de San Juan Guichicovi enamoró desde el sonido de las notas a cargo de la Banda de El Ocotalito que inundó de alegría llenando de emotividad el ambiente, fue una presentación espectacular con el culto a San Juan, santo patrón de esta población, presentación en la cual también participaron los asistentes al ser invitados a bailar con los miembros del club de danza en la rotonda, lo que hizo que el público ovacionara a la delegación del Bajo Mixe de San Juan Guichicovi.

 

Andrés Odilón Sánchez Gómez, Presidente Municipal de San Antonino Castillo Velasco, agradeció la asistencia de su homóloga la profesora Francisca Pineda Vera y de su delegación para participar en la Octava del Lunes del Cerro, “siempre es emotivo —dijo— recibir a los representantes de los municipios hermanos”.