Pochutla.-La ciudadanía, absorta en su cotidiana vida, no se da cuenta de las turbias negociaciones de sus autoridades que eligieron.
Estos pactos los hacen en lo oscurito, donde los ciudadanos no tenemos acceso. Pero como ya votamos ya no importamos. Lo único que les importa es llegar al poder, colocar a sus amigos y parientes en los mejores cargos. Llegar al poder al costo que sea y como sea.
Es el caso de Enrique Ensaldo Martínez, actual presidente de Pochutla y su antecesor José Manuel Ricardez López. Ambos firmaron un convenio el 11 de agosto de 2010 en la ciudad de Oaxaca, en el cual, Ensaldo, presidente electo, se comprometía a admitir en su plantilla laboral a 35 trabajadores, 7 de confianza y 28 administrativos. Impuestos por el edil saliente y el diputado federal priista por ese distrito X, Héctor P. Ramírez Puga L. Ellos firman el documento además de Daniel Spindola L., actual regidor de Hacienda
Este personal debería laborar del primero de enero de 2011 al 31 de diciembre del 2013, según reza el acuerdo, signado por ambos personajes. Los beneficiados del “pacto” dicen que ya pidieron a Ensaldo Martínez que cumpla, pero éste les contestó que no lo haría, ya que José Manuel Ricárdez no le entregó los 3 millones de pesos que Ulises Ruiz ordenó le diera para sus gastos de campaña.
No es el único compromiso que hizo Ensaldo Martínez para obtener el poder. Quienes lo conocen dicen que él no es cumple sus compromisos, aunque sean firmados, como éste que se exhibe, así sea con testigo de honor. Aunque este testigo, el diputado federal Héctor Pablo Ramírez, ya que tampoco ha cumplido con quienes le dieron el voto, en el X distrito federal electoral.
