Cuauhtémoc Blas
Segunda parte
Hace un año el gobernador Cué inauguró con estruendo lo que llamó El Centro de Vacunación “más moderno de México”, mismo que hasta hoy no funciona por graves deficiencias, no obstante su costo final fue tres veces más alto. Nada menos que otros 6 centros ya autorizados para Oaxaca, con un monto total de 56 millones, no se edificaron por otra terrible negligencia del ex secretario de Salud, Germán Tenorio.
Un perro murió de viejo frente al Centro de Vacunología de la Secretaría de Salud en Zimatlán de Álvarez, ya no alcanzó a llegar a la escudilla con comida de que lo proveía el guardia del Centro de Vacunología inaugurado hace un año por el gobernador Gabino Cué.
La calle Benito Juárez luce vacía, no hay vehículos ni personas que denoten alguna actividad. La gente de la población no sabe qué edificio es, sólo atina a decir, “sí, más allá está algo que parece centro de salud, pero está cerrado”. Todo luce muerto igual que el viejo perro.
Un año cerrado
Un año después de aquel feliz 21 de octubre de 2014, el único Centro de Vacunación de Oaxaca no entra en funciones y lo que es peor, no está en condiciones de operar por la serie de fallas, de omisiones y compra de equipo ineficiente. Es otro elefante blanco más, que supone doble gasto por la renta de una casa en la colonia Reforma donde se encuentra el personal de ese programa de vacunación, Privada de Álamos número 104.
Desde el año 2010 fueron autorizados por el gobierno federal los proyectos de Centros de Vacunación para el estado de Oaxaca, fueron siete los centros autorizados. Se dispuso entonces de un presupuesto de 56 millones 122 mil 578 pesos para construir seis Centros de Vacunación Jurisdiccionales y 11 millones 400 mil pesos para uno Estatal. En la jerga del área estos centros son llamados de Vacunología.
Liberan recursos a Oaxaca
El 25 de agosto de 2010, la directora general del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (CeNSIA), de la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud, Doctora Vesta L. Richardzon López-Collada giraba instrucciones al doctor Francisco Bañuelos Téllez, Director General de Planeación y Desarrollo en Salud (DGPLADES) para liberar los recursos de los siete centros de vacunología que se habrían de construir en Oaxaca. Era un hecho.
Sumas millonarias fueron autorizadas para la construcción de los siete Centros de Vacunología. Estos centros son de dos tipos: Centros de Vacunología Estatales y Centros de Vacunología Jurisdiccionales. Antes que en Zimatlán, donde finalmente fue construido el Centro Estatal, éste fue proyectado para el municipio de San Bartolo Coyotepec, para lo cual la Secretaría de Salud federal autorizó con folio 400463 la cantidad de 11 millones 12 mil 406 pesos.
Para cada uno de los Centros de Vacunología jurisdiccionales la federación autorizó 9 millones 353 mil 763 pesos, que se habrían de construir en: Tlalixtac de Cabrera; Huajuapan de León; Tlacolula de Matamoros; Santa María Colotepec; Juchitán de Zaragoza y Tuxtepec. Esto con fecha 4 de junio de 2010.
Todo fue un fracaso
Pero todo resultó un fracaso, no hubo la capacidad para ejecutar esta serie de acciones que habría beneficiado a los habitantes de casi todas las regiones de Oaxaca. El 8 de noviembre, después de la reunión de Directores de Servicios de Salud Estatales, la Directora General del CeNSIA y el Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud decidieron la construcción de almacenes de vacunas en las unidades médicas de la Secretaría de Salud de Oaxaca, dejando sin construir los Centros de Vacunología en la entidad por no enviarse a tiempo los certificados de la Dirección de Planeación, no obstante que ya se contaba con los siete predios y la plantilla de personas para el mismo número de Centros.
El actual titular de la Coordinación Estatal del Programa de Vacunación Universal de la Secretaría de Salud de Oaxaca, Alfonso Raymundo Matadamas Jiménez, en entrevista con En Marcha, confirmó que efectivamente eran siete los centros de vacunación proyectados para Oaxaca, pero sólo se construyó el estatal de Zimatlán de Álvarez, sin embargo sostuvo que las otras seis se habrán de construir más adelante, sin precisar cuándo.
Duplicidad de gastos
También aceptó que hubo duplicidad de gastos durante todo un año, por no utilizar el Centro de Zimatlán y seguir en las pequeñas oficinas de la Colonia Reforma, pero “Ya en los primeros días de enero nos cambiamos para allá”, dijo. A pregunta expresa del por qué seguían en esas oficinas, comentó que “por detalles menores, son cuestiones administrativas, hace falta equipo de cómputo”, argumentó.
Contrario a lo que afirman trabajadores de la dependencia de que el Centro de Zimatlán no está en funcionamiento por importantes carencias y desperfectos, el médico Matadamas sostiene que es “adecuado para almacenamiento de vacunas y labores administrativas. Si están completos los aparatos, si todo está completo”.
Pero los empleados que piden omitir sus nombres aseguran que el personal no está laborando en ese edificio porque le falta equipamiento; las aulas no tienen los video-proyectores ni pantallas, no sirven los baños, el agua se filtra. Otro serio problema es que a la empresa que construyó las cámaras frías hasta la fecha no se le ha pagado y eso que la construcción del edificio costó casi tres veces lo presupuestado inicialmente por la Dirección de Obras de la Secretaría.
Tres veces más caros
De acuerdo a los oficios de autorización de las inversiones en los centros de Vacunación, para éste de Zimatlán fueron destinados oficialmente 11 millones 12 mil 406 pesos, sin embargo, en el discurso de inauguración del gobernador Gabino Cué, el pasado 21 de octubre de 2014, anunció una cantidad tres veces mayor:
“Con una inversión del orden de los 30 millones de pesos para la edificación y 60 millones de pesos adicionales para la adquisición de vacunas, el Centro Estatal de Vacunología garantiza funcionalidad y estricto apego a la Norma Oficial Mexicana para el manejo de biológicos, y de acuerdo a la calidad de sus instalaciones, no requerirá ampliaciones ni modificaciones a su estructura durante los próximos 50 años”.
El discurso del mandatario fue del todo triunfalista “Oaxaca se coloca a la vanguardia nacional, al disponer de un Centro de Vacunología que cumple con elevados estándares de conservación, manejo y traslado de biológicos, lo que fortalecerá un ejercicio más eficiente de la medicina preventiva”. ¿Pero para cuándo? Ya pasó un largo año.
¿El Centro más moderno?
Todo era festejo, una gran obra de gobierno (aunque con dinero de la Federación). En el boletín de prensa que dio cuenta de la magna inauguración se destacó la trascendencia del acto:
“El nuevo Centro Estatal de Vacunología ´Doctor Miguel Ángel Nakamura López´ cuenta con la capacidad para albergar, con los más elevados estándares de seguridad y calidad, 10.4 millones de biológicos”. Llamó al nuevo edificio público “El centro de Vacunología más moderno del país… Oaxaca no contaba con las instalaciones y el equipamiento tecnológico adecuado para el resguardo de biológicos y hoy se coloca a la vanguardia a nivel nacional”.
Por cierto, el nombre del eminente y prestigiado oaxaqueño doctor Nakamura, eminencia nacional en inmunología, no se encuentra inscrito en ninguna parte del edificio, sólo se lee en una placa inaugural el nombre Gabino Cué.
El gobernante señaló que desde Zimatlán se habría de garantizar la disponibilidad de vacunas de diversos tipos a la red clínica y hospitalaria existente en las seis jurisdicciones sanitarias de la entidad”.
Otra fue la opinión del Coordinador estatal del Programa de Vacunación, la disponibilidad de vacunas en las regiones se habría garantizado con la construcción en cada una de ellas de un Centro de Vacunología Jurisdiccional, lo que ahora —dijo— es incierto por los bloqueos y conflictos políticos que hay en toda la entidad, y que impiden el tránsito de los vehículos que transportan las vacunas, medicinas y demás materiales.
“En estos momentos —expresó el médico— tenemos problemas con un vehículo que lleva vacunas a Juchitán y está detenido por un bloqueo en Jalapa del Marqués”.
No hay avances en el sistema de salud de Oaxaca, por el contrario los cuatro y medio años que el médico ex titular de la Secretaría de Salud de la entidad, Germán Tenorio Vasconcelos estuvo al frente de tan importante dependencia todo fue retroceso, escándalos permanentes de negligencia, corrupción e impunidad.
