RUBÉN MARMOLEJO, “EL DRAGÓN”: complicidades del porrismo

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ruben_marmolejo_el_dragonEn 2008, Rubén Marmolejo, uno de los más violentos porros de la UABJO, recuerda Pedro Matías en Proceso, afirmaba respecto al rector de la máxima casa de estudios, Rafael Torres Valdez: “Nosotros fuimos el bloque de choque para que llegara a la (rectoría), posición en la que está y ahora no se acuerda”. En esa ocasión, El Dragón acusó al rector Torres Valdés de incumplir con sus promesas y acuerdos: “A mí me prometió una dirección, 15 plazas para mis jóvenes y espacios en la universidad (con tal de apoyarlo)”.

Evidenciaba así, el grado de complicidad y las formas en que se sustentan estos grupos de choque, los mismos que, según reconociera en una entrevista en 2009, al anunciar su retiro de sus “actividades universitarias”, había servido lo mismo a rectores “que a casi todos los directores de las escuelas y facultades de la UABJO”, pues para pacificar a la Universidad, primero hay que hacer la guerra, decía impúdicamente.

Marmolejo extendió sus actividades y se le vinculaba con distintos funcionarios. En el 2004 se le acusó de participar junto con la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) en la toma de las bodegas del periódico Noticias.

En 2006 se le señalaba de ser uno de los principales operadores del secretario general de gobierno, Jorge Franco, y de encabezar las llamadas “caravanas de la muerte”, que agredían a balazos las barricadas nocturnas que establecía la APPO.

Se le vincularía luego lo mismo con el entonces Procurador Evencio Nicolás Martínez, que con el siguiente secretario general de gobierno, Manuel García Corpus; el rector Torres Valdés y muchos más. Continuamente era visto en las movilizaciones universitarias, portando armas de fuego, disparando, agrediendo a sus estudiantes y maestros. Sus servicios los alquilaba al mejor postor; lo mismo a funcionarios del gobierno estatal o universitarios, que a los empresarios del transporte urbano para enfrentar a los estudiantes que se oponían al alza del pasaje y/o secuestraban unidades.

En su corta carrera delictiva, “El Dragón” acumularía 15 órdenes de aprehensión. Pero sus complicidades con los funcionarios le garantizarían impunidad. Ninguna de ellas fue ejecutada. Incluso, en 2008 policías preventivos lo detuvieron intentando causar disturbios en la Facultad de Derecho, rápidamente fue puesto en libertad, pese a que ya existían dichas órdenes de aprehensión en su contra. También existía una demanda ante la PGR interpuesta por varios periodistas por amenazas de muerte que Marmolejo les había proferido.

Recientemente había diversificado sus acciones y disputaba ya el control de grupos de vendedores ambulantes y de los mercados públicos.