Huatulco:100 días de nepotismo, corrupción y misoginia

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huatulco_100_dias_carUn veterano diletante de la política huatulqueña dijo antes del 4 de julio pasado, “el PRI está out en Huatulco, la Coalición con cualquier tontejo gana”. Así sucedió y al grito paradógico de “honestidad y transparencia para todos” inició la atropellada gestión de Lorenzo Lavariega Arista. Prepotencia, violación de normas municipales, nepotismo, corrupción y una abierta violencia contra las mujeres, una auténtica cruzada misógina son apenas los avances de este tortuoso “Ayuntamiento del cambio” de Santa María Huatulco. Desde el primer momento el novel presidente mostró su incapacidad: no supo levantar la mano en la toma de protesta el 1 de enero, y el 15 de ese mes, en una visita del gobernador y su amigo y protector José Zorrilla de San Martín Diego, se refirió a los miembros del “presidio”.

huatulco_100_dias_aPleito y “arreglo” con los regidores

Sin respetar las disposiciones legales relevó al síndico hacendario, para manejar a su arbitrio el erario, al abrir una cuenta de banco sin la firma de dicho síndico. Después lo sorprendieron llevándose a su casa las multas menores que se pagan en la comandancia; luego se negaba a cumplir el acuerdo de que ganarían 40 mil pesos mensuales los regidores. Y con esto último estalló el primer conflicto. El pleito estuvo de escándalo, pues llegó hasta las manos del entonces Jefe de la Oficina de la Gubernatura, Benjamín Robles Montoya y hasta del gobernador Gabino Cué.

Terminó este primer conflicto con esa mediación en la ciudad de Oaxaca, y ahí mismo les pagaron sus quincenas atrasadas de 20 mil pesos. Además de establecerse que, adicional a los 40 mil mensuales, tendrían otros 20 mil por gastos a comprobar. Así que son 60 mil pesos para 11 regidores, incluido un tal Marco Polo López quien fuera premiado por un trabajo sobre Transparencia y Rendición de Cuentas (¡!). Pero uno de ellos, el concejal presidente, Lorenzo Lavariega, ganará lo doble a propuesta nada menos de quien fuera su acérrimo rival por la presidencia, el priista Fernando Franco, hoy flamante regidor de panteones. O sea 120 mil pesos. Todo esto trascendió ampliamente en los medios y en la población.

Nepotismo Lavariega

Una vez sometido el cabildo, Lencho procedió a hacer su real voluntad con los puestos y recursos municipales, en flagrante violación de la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos del Estado y Municipios de Oaxaca. Instauró un escandaloso nepotismo, a saber: el tesorero municipal es sobrino del presidente, Carlos Lavariega Gabriel; su hermano, Fernando Lavariega Arista, asesor del DIF y en franca búsqueda por imponerlo como director del COBAO en esa municipalidad.

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El agente municipal de Santa Cruz Huatulco, César Lavariega, es primo hermano de Lencho, y su tío Jorge Lavariega es director de seguridad pública; el regidor de hacienda es su compadre, Serafín Juan Juan, así como el secretario municipal, Darío Pacheco. El síndico municipal, Arturo Walterio Lavariega, también es su primo.

Su hermano menor, Abdón Lavariega Arista, quien en la administración anterior fue encargado de la Ventanilla de la Vivienda, hoy sólo se aparece por la tesorería cada 15 días. Esto porque, comentan los empleados municipales, no aceptó ser Subdirector de Obras Públicas, bajo el mando del Director de Obras Néstor Ku Chale, éste también compadre de Lencho. Otro pariente suyo, Alfredo Lavariega, es coordinador del Departamento de Compras y Adquisiciones.

Estamos ante una réplica del primitivo régimen de tribus donde todas las relaciones se hacían sólo con los familiares y se consideraba a la mujer un ser inferior. Con una notoria excepción: una señora, Ana Luz Abarca Ramírez, a quien llaman “Jefa de Huatulco”, quien viene de Salina Cruz, manda y decide todo en el ayuntamiento bajo las órdenes de otro compadre de Lencho, el siniestro Alselmo López Villalobos, quien ejerce un férreo control sobre el hoy presidente municipal, también de Salina Cruz, panista y expriista, del grupo de exitosos lancheros como el mismo Lencho y Darío Pacheco.

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En cuanto al erario ya empiezan los problemas, además de los sueldos de regidores y el nepotismo. Las compras millonarias es a los amigos como dos camionetas para patrullas y una de mejor calado para el presidente municipal a la cocesionaria Toyota propiedad de José Zorrilla Diego, secretario de Turismo y Economía estatal. Las dos primeras costaron 260 mil pesos cada una y 620 mil la tercera. Mismas que están siendo acondicionadas en el sector naval. No se vio que realizaran licitación pública.

De acuerdo al presupuesto de egresos del estado 2010, establecido de acuerdo a la Ley de adquisiciones del gobierno del estado, comprando cada una de las dos camionetas de 260 mil pesos por separado se tendría que haber realizado una licitación restringida, y para adquirir la camioneta de 620 mil pesos una licitación pública nacional o internacional (que en este caso se hace a partir de 600,001.00 en adelante).

Cruzada misógina

El oficio represivo contra las empleadas del ayuntamiento de Huatulco, prohibiendo el uso de minifaldas, de escotes y zapatos abiertos (ver recuadro),si bien fue el punto culminante de un ataque casi inexplicable contra las mujeres, trascendente por sus implicaciones culturales y su absoluta falta de respeto a los derechos humanos, no es lo más grave. Lo verdaderamente grave y no ha merecido la atención requerida, es el despido de más de 40 mujeres empleadas del ayuntamiento.

Agresión extraña que busca explicarse en una supuesta limpia de familiares de ex autoridades priistas o militantes de ese partido en el gobierno municipal, pero eso no se sostiene ni un poco toda vez que Lorenzo Lavariega ha inundado con sus familiares ese ayuntamiento, como ya hemos visto. El mismo Lencho era priista hace apenas unos meses, antes de las elecciones. Como suplente priista del anterior presidente de Huatulco, Miguel Ángel Olmedo, Lencho gozó de privilegios, recibió cheques por 300 mil pesos (documentos en poder de En Marcha) e hizo despedir a un psicólogo del DIF municipal que lo conminaba el trienio pasado a atenderse para dejar la práctica de violencia intrafamiliar.

La relación de mujeres despedidas que se anexa, son algunas de las más de 40 que lograron sostener su demanda por despido injustificado. Al respecto una de quienes encabezan la inconformidad, Sandra Olmedo, en entrevista telefónica con En Marcha narró la situación.

en_huatulco_100_dias_mas_Liquidan con lo que quieren

Entre las despedidas, dice Sandra, hay dos mujeres embarazadas (Elizabeth Sthein, auxiliar de la oficina de bienes patrimoniales; y Cecilia Zurita Ramos, secretaria del DIF), una de ellas por todo este mal trato se encuentra enferma con riesgo de perder a su bebé, internada en un hospital. Les imponen una liquidación arbitraria e injusta, asegura, misma que ellos deciden de acuerdo a sus cálculos, cuando de acuerdo a lo legal es más alto. “Nos ofrecen el 70 por ciento del 100 por ciento que ellos calculan”. Cuando una liquidación no es negociable.

Pero muchas mujeres, lamenta Sandra, tienen que aceptar lo que les den porque son jefas de familia y tienen que mantener a sus hijos. “Por ejemplo “comenta”, a mí me tocan por casi nueve años como empleada de base auxiliar contable la cantidad de 140 mil pesos, pero el fiscalista del ayuntamiento me otorga sólo 90 mil pesos, y de eso me darían sólo el 70 por ciento, apenas 60 mil pesos, sin salarios caídos, ni prima de antigüedad”.

“A muchas compañeras -continúa Sandra Olmedo-, les pagaron lo que quisieron y bajo un peregrinar, a base de humillaciones, de citas incumplidas. Somos más mujeres despedidas que varones, son 16 compañeros y más de 40 mujeres y la mayoría somos madres solteras, viudas o divorciadas, sólo unas tres tienen marido. Fuimos alrededor de 57 despedidos, la mitad continuamos con nuestra demanda y la mitad fueron mal liquidados”, informó.

Lencho y su gente usan una táctica de recontratar a quienes aceptan el 25 por ciento de lo que según la autoridad les corresponde por su liquidación, y recontratarlos con un salario menor; tampoco les pagan sus salarios desde enero, además sólo firman un contrato de tres meses, “por lo que con cualquier pretexto te pueden correr, porque ya no hay confianza entre las partes, ya hubo ofensas mutuas, ellos no han faltado al respeto y también nosotros le hemos faltado al ciudadano presidente”.

A pesar de explicarle a Lencho que son empleados de la institución municipal, no de un partido, éste no entiende, “no nos estigmatices como priistas”, le dicen al ex priista presidente.

Entrevistado por En Marcha sobre los cuestionamientos a su gobierno, Lorenzo Lavariega sostuvo: “El cabildo está trabajando con todo, los regidores están presentando sus proyectos de obras públicas, de desarrollo social y rural. Sabemos de antemano que son comentarios nada más de adversarios políticos, pero yo sé la armonía que se vive entre autoridad municipal y ciudadanía, y vamos a demostrar lo que siempre dije ´honestidad y transparencia´ y no los voy a defraudar. Estamos viendo los problemas de los empleados del ayuntamiento, de liquidarlos dentro del marco de legalidad y respeto y lo que ellos se merecen, algunos se están reinstalando pero gente que sabe desempeñar su trabajo”. Finalmente dijo que lo importante es la bolsa de dinero que están tramitando para impulsar al Huatulco turístico.

Regidores cómplices

Antes de que los regidores se arreglaran con Lencho anotaron en un documento crítico hacia el presidente, en su párrafo tercero: “No estamos de acuerdo con el trato inhumano que han recibido los empleados del ayuntamiento por parte del presidente municipal ya que no se ha definido su situación laboral”. Supuestamente en una sesión de cabildo se iba a tratar lo que procedía, ya no se hizo. “Estuvimos 30 días sólo cubriendo el horario sin hacer nada y nadie nos daba trabajo, y a la hora de cobrar la quincena ellos decían quién sí y quién no cobraba. Y decían tu eres gente de fulano, tú te apellidas tal. Tú eres Olmedo, me dijeron —explica Sandra—, prima del ex presidente, pero yo tengo 9 años de antigüedad, entré desde José Efigenio. Eso no es argumento para correr a nadie, pues él, Lencho, sí que tiene a toda su familia en la nómina, a compadres y amigos”.

“Queremos platicar con él pero su postura es la misma —sostiene Sandra—, llama a sus regidores para confrontarnos con ellos. Nos agrede Arely Alderete Galán, regidora de desarrollo social (priista); nos ataca Herón Cárdenas, regidor de obras; el de Hacienda, Serafín Juan; la de educación y cultura, Marina González Olea. Yo tengo un expediente limpio, ni un retardo, ni una falta, en todos estos años me pagaron mis vacaciones pues nunca las pude tomar por exceso de trabajo”.

Lorenzo Lavariega Arista no da ninguna respuesta, no le importa experiencia o eficiencia, no sabe de eso, solo quiere despedir a todas las mujeres que se le ponen enfrente.