Cuauhtémoc Blas
Entre las viejas caras de políticos priistas oaxaqueños que integran el gobierno actual, están las de jóvenes herederos de esa misma familia. Son muchas, también, las caras desconocidas de quienes nos hicieron el favor de abandonar su estado natal y más desarrollado, el Estado de México, para venir a ayudarnos, gracias muchachos.
Entre las chuchas cuereras de siempre, quienes, por supuesto, ahora sí se van a portar bien (ajá), destacan los impresentables Alejandro Avilés y Javier Villacaña, secretario General de Gobierno y de Administración.
De los herederos, Miriam Liborio, en la Secretaría de la Mujer; Raúl Bolaños Cacho, secretario de Desarrollo Social; José Ángel Díaz Navarro, de la Contraloría, este último, mediocre ex regidor del Ayuntamiento de Oaxaca, ¿qué sabe de controles? Sabe lo mismo que el Bolaños Cacho de Desarrollo Social. Qué decir de la hija de Margarita Liborio, la Kit Mezcales de Germán Dehesa.
De la legión de oriundos del estado de México y CDMX, que han llegado con todo su staff destaca nada menos que el mismísimo Secretario de Finanzas, Jorge Gallardo Casas. Colaborador de Alejandro Murat desde el Infonavit, además de los otros que rodean al novel gobernador en su primer círculo, paisanos suyos. También nos harán el favor de acompañarnos en Oaxaca desde esas altas y redituables posiciones otros mexiquenses como Alfonso Martínez, en Comunicación Social.













