Cuauhtémoc Blas
El tercer informe de Gabino cancela de manera desesperanzadora los anhelos de cambio, de mejoría, de iniciar un mejor destino para Oaxaca. El gobernante abiertamente camina en dirección contraria a las grandes carencias de sus gobernados. De tal manera que a este gobierno que llegó al poder con el señuelo del cambio ya sólo le falta decir abiertamente al pueblo: “Pues sí, los engañamos y háganle como quieran.”












