.- La guerra mediática y la gran corrupción
Cuauhtémoc Blas
Lo que estamos viendo hoy con los medios de comunicación es una disputa por la consciencia de los ciudadanos. Esa guerra mediática se veía venir, pues el líder de la oposición de hace unos años, hoy en el poder, López Obrador, no ha contado con la simpatía de los medios del país.
Su papel de presidente comunicador todas las mañanas pone un dique a sus adversarios naturales, marca la agenda, trivializa lo que le podría afectar, rifa de avión, los otros datos, hasta ahora lleva mano en la guerra mediática. Pero la clase enriquecida con los recursos del erario desde el sexenio de Carlos Salinas no renuncia a sus privilegios, y estamos en lo que Antonio Gramsci llamó guerra de posiciones.









