.-Periodismo y gobierno, dos agendas. El tequio
Cuauhtémoc Blas
Una de las molestias del poder en México con la revista Proceso de Julio Scherer es que ese medio tenía su propia agenda, no la del gobierno. Por ejemplo, si el gobierno decía que el 7 de junio era día de la libertad de expresión, Proceso lo contradecía, diciendo que ese día fue establecido por el gobierno en contubernio con los editores en 1951. Y que se festejaba lo contrario.
Si el gobierno establecía una Fiscalía Especial para los Crímenes de 1968, la revista decía que era precisamente para no aclarar nada, como sucedió, y el único evidente responsable vivo Luis Echeverría nunca fue castigado. Al estar fuera de la agenda del gobierno, Proceso también estuvo fuera del presupuesto. Hasta que descaradamente López Portillo expresó: “No pago para que me peguen”, cual si fuera dinero suyo.









