Municipios, Juchitán y la preeminencia de Aurrerá
Cuauhtémoc Blas
Retrasar, retener o dividir la entrega de las participaciones municipales ha sido práctica de este gobierno del “cambio”. Varios municipios la han sufrido, destacan Atzompa, San Jacinto Amilpas, Santa Lucía del Camino, Juchitán de Zaragoza. En los dos primeros, el gobierno de Gabino Cué dividió arbitrariamente los recursos municipales entre dos grupos de regidores en pugna, pasándose por el arco del triunfo la autonomía del municipio libro consagrado en el 115 constitucional.
La división de los ayuntamientos fue rentablemente aprovechada por los operadores políticos y financieros del gobierno para hacer esta división caprichosa del erario municipal, entregando a regidores contrarios al presidente municipal la mayor parte. Víctor Amado López Hernández, presidente de San Jacinto Amilpas, puede dar testimonio de ello.
Este presidente fue reducido al mínimo, de tal manera que su ambicioso proyecto de desarrollo municipal quedó aún más reducido. Hasta ahora, después de haber confirmado su lealtad a este gobierno parece haber recibido ya todos los recursos, aunque un poco tarde, prepara su entrega del ayuntamiento donde ha sido líder moral por décadas. Algo similar sucedió en Atzompa.
Pedro Cabañas en Santa Lucía
Peor le fue a Pedro Cabañas en Santa Lucía del Camino, donde las maniobras para arrancarle los recursos fueron más descaradas. Era secretario de Finanzas Gerardo Cajiga. Cabañas llegó a esa presidencia con el PRD, sin embargo él mismo declaró que para ello se comprometió a entregarle un millón de pesos mensuales a Amador Jara Cruz, jefe tribal de ese partido. Ya en el poder, a Cabañas se le hizo fácil percatarse que no le alcanzaría para darle tanto, de ahí que le bajara a 300 mil. Jara, montó en cólera y juro defenestrarlo. En los hechos lo logró.









