ISSSTE, negligencia y corrupción
Cuauhtémoc Blas
Se cumplieron tres meses del fallecimiento de la niña Romina Amaia Fernández, presumiblemente por negligencia del personal encargado de su atención en la Estancia de Bienestar y Desarrollo Infantil número 22 del ISSSTE, en la ciudad de Oaxaca. Aún no hay resultados de investigación, las involucradas en la responsabilidad de este hecho continúan dentro de la institución federal.
Empero, los hechos que se siguen dando en torno a esa Estancia Infantil son igualmente delicados, y pueden arrojar resultados de similar gravedad. A raíz del cambio de adscripción de quien fungía como directora de esa Estancia 22 cuando sucedió lo de la pequeña de cuatro meses, Antonieta Sandra Cruz Ayala, se dieron revelaciones que explican las deficiencias en esas Estancias.
Evidentemente protegida por sus superiores, Cruz Ayala en vez de ser investigada o castigada, o al menos esperar a que el proceso judicial del caso concluyera, fue enviada como directora a la Estancia de Bienestar y Desarrollo Infantil número 93 de Huajuapan de León. Sin embargo, ante sus muy sonados antecedentes los padres de familia la rechazaron hasta lograr su salida.









