Abstención, ¿cancelación de la esperanza?
Si se esperaba un voto de castigo al actual gobierno en las recientes elecciones locales, lo que tuvimos fue peor, fue una muestra rotunda del rechazo de la mitad de los ciudadanos a lo que muchos llaman farsa electoral. Después de jugar la ciudadanía lo que creyó era su mejor carta en 2010 hoy desilusión y desencanto están en la perspectiva de Oaxaca. No hay nada peor que la cancelación de la esperanza.









