MISCELÁNEA
Radio UABJO, 50 años de soledad

“Una radio triste”
La estación de radio de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), Radio Universidad, XEUBJ, cumplió 50 años este octubre. Medio siglo de permanencia no podía pasar así nomás, por lo que la rectoría de esa alicaída Universidad se vio forzada a atender a su abandonada radio y nombrarle un director; llevaba todo el año acéfala.
Aunque otras veces ha contado con director todo el año, la suerte de esa estación no ha sido mejor. Carente de una verdadera estructura administrativa, padece la rémora de tantas otras instituciones: un sindicato. No hay en esta radio realmente jerarquías y cada quien hace lo que puede y la mayoría lo que quiere. Un director que dirige, ¿a quién?, pues no cuenta con el apoyo de departamentos administrativo, de producción, de programación. Hay jefaturas de esas áreas pero sólo en el papel y en la nómina.
En el abandono
Quien sintonice durante varias horas del día esta estación en el 1400 de AM, se dará cuenta de su inocultable abandono. Son horas enteras que la dejan al aire sin que nadie atienda, en una dinámica que uno de sus directores anteriores llamó”dejar prendida la rockola”.
No hay producción, sus programas principales son producidos por otras estaciones, simplemente reproducidos al ser gratuitos: el noticiero Pulso de Radio Educación; la Música del Mundo. El informe de la BBC de Londres, que era de lo mejor aunque ajeno a esa radio dejaron de transmitirlo al dejar de pagar ese servicio que, por lo demás, no es caro.
Alberto Esteva en su laberinto
Cuauhtémoc Blas
Obligar a la policía a firmar su lealtad, revela la pérdida del sentido de la realidad del Secretario de Seguridad Pública de Oaxaca, quien ciertamente no combate a hermanitas de la caridad sino a fuertes camarillas policiales con intereses creados. Empero, sus errores han sido tantos que su permanencia en ese cargo es contraproducente para todos.
Una sola vez entrevistamos a Alberto Esteva Salinas hace varios años. Después de la primera intentona de Gabino Cué Monteagudo de hacerse del poder. La sorpresa fue considerable. Estábamos frente a alguien con una alta opinión de sí mismo, que hacía alarde de proezas después también desmentidas por la realidad, cuando estuvo lejos de ganar la elección como candidato de su entonces nuevo partido Convergencia a la presidencia municipal de Oaxaca. ¿Y todas aquellas alabanzas en boca propia?
Entonces, aunque el candidato Gabino acababa de perder la elección, su crecimiento electoral y en la política estatal fue importante. Esteva nos decía que él había sido el autor de todo eso: de la estrategia electoral, del discurso central, el creador, pues, del cotizado candidato que sólo tuvo que esperar seis años más para cosechar lo que Alberto Esteva habría sembrado.
¿Lealtad a la fuerza?
Unos diez años después de aquella entrevista con todo el alarde de suficiencia que nos dejó estupefactos (a un servidor y al entrañable ausente ya Guillermo Sivelli Escudero), hoy la mirada cansada, desconcertada de Esteva nos deja no menos sorprendido. Parado sin convicción frente a un veterano policía obligado a firmar una “Carta de lealtad”. En medio de la huelga de un nada despreciable número de efectivos policíacos que tienen en su poder el cuartel central de la Policía Estatal.
Da la impresión, ahora más que nunca, que el Secretario de Seguridad Pública de Oaxaca, Alberto Esteva, no tiene nada que hacer en ese lugar. Aun desencajado, desconcertado atina a ejercer un poder, aunque fugaz, institucionalmente brutal sobre esa tropa. ¿Alguien puede descifrar lo que pensó el funcionario cuando decidió obligar a ese personal a ser “leales”?
No hubo un asesor, un amigo (¿en la política?) que le dijera que estaba proyectando un claro contrasentido. No lo hubo. Y el señor siguió avanzando rumbo al precipicio. Con esta acción, más que desafortunada, de obligar a la firma de esa carta, Alberto Esteva nos conduce a pensar que no comprende, que no sabe o que sólo usa a conveniencia todos esos conceptos o valores que manda a fijar en naranja por todo el estado: Valentía, humildad, generosidad, hermandad, solidaridad… Palabras de ilustre prosapia que degrada al usarlas como simple artilugio de propaganda.
La “familia” (Martínez Helmes) entierra a la UABJO
Gobernada la UABJO no por hombres de ciencias o humanidades sino por caciques provincianos desde hace décadas, primero Nahúm Carreño Vásquez y ahora por Abraham Martínez Alavés, ambos apoyados en grupos violentos, “porros”, su decadencia ha sido permanente y sostenida.
A finales del año pasado Georgina Corazón Aquino entonces directora de la Faculta de Enfermería y Obstetricia de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) denunció a Abraham Martínez Alavés (padre del rector actual) y al rector Eduardo Martínez Helmes de la violencia en esa escuela en el proceso electoral para la nueva dirección. Señalaba a los comandantes de porros de este par, padre e hijo: “El Trosky”, “El perro” y “El taquero”.
No obstante los daños a la infraestructura, provocaciones y violencia la elección no se suspendió. Ha pasado un semestre, montado en su macho el rector Eduardo no acepta a la nueva directora de esa Facultad, Maribel López Pérez, ni a los alumnos que se inscribieron en la escuela.
Estamos, pues, ante una facultad casi fantasmal para el rector y familia: sin dirección ni alumnos. Fantasmas que no los dejan hacer su real voluntad, cumplir alguna promesa de amor filial, dar ese cargo de directora de Enfermería a su señora madre. De esta manera el iluminado Abraham, cacique universitario, podría completar su misión: él como vigilante general de esa Universidad, su hijo rector y su esposa directora.
Prieto Flores puede ser “chivo expiatorio” del ex ayuntamiento de Ugartechea

El cabildo del municipio de Oaxaca acordó recientemente iniciar procedimientos jurídicos contra ex funcionarios del ayuntamiento anterior dirigido por Luis Julián Ugartechea Begué. Hay que recordar que este último apenas concluyó su gestión salió de Oaxaca y el país rumbo a la península ibérica, tierra de sus ancestros. Dejó atrás una estela de deudas y responsabilidades incumplidas, dejó un auténtico tiradero.
Caos total, en lo administrativo, en las cuentas municipales y en la estructura burocrática con autorización de plazas de base hoy en cuestión; así como la venta ilegal de espacios públicos a vendedores ambulantes; anarquía en la autorización caprichosa de los conflictivos moto taxis en las colonias que confrontó a los vecinos de tal manera que el agente municipal de Trinidad de Viguera, Fidel Jacinto Contreras, dijo de Luis Ugartechea: “Que se vaya con las manos llenas de dinero pero no de sangre”.
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