Cuauhtémoc Blas
Nunca faltan los negritos en el arroz, y a veces no son tan en diminutivo, sino todo lo contrario. Siempre que inician los trienios municipales hay ediles que se lanzan a dar rienda suelta a sus desplantes de poder, de sencillitos en la campaña se tornan soberbios. De presumir diplomas y títulos, que los promovió como ilustrados, muestran todo lo contrario.
Al grito de ahora es cuando yerbabuena le haz de dar sabor al caldo, despiden a empleados que seguramente en el pasado no los atendieron bien, reducen a sus pares regidores que no son de su agrado, bajan sueldos y en el peor de los casos dejan de pagarlos. Empero, lo más grave son los aumentos desproporcionados de impuestos municipales y la violación de las leyes.
Atecas, el mareado misógino
Juan Carlos Atecas Altamirano, presidente municipal de la “Ciudad y Puerto” de Salina Cruz, priista de siempre (hace dos años disputó a León Aragón la candidatura priista), accedió al cargo con el registro de MORENA, de la mano del poco prestigiado comodín de la política regional con sus asesorías “chuecas” Anselmo López Villalobos , hermano del “Macaco”, ejecutado hace años por delincuentes adversarios.












