A mi conciudadano Javier López Luna.
Cuauhtémoc Blas
Hace unas tres décadas desde las mesas de los portales del Zócalo de la Ciudad de Oaxaca, veíamos como empezaban a sucederse los plantones en el Palacio de Gobierno, en una casi abierta política pública estatal. Fueron creadas organizaciones regionales desde el poder como el MULT de Heriberto Pazos Ortiz en la Mixteca; la UGOCEP de Margarito Montes Parra en Tuxtepec; así como reforzada la COCEI en el Istmo. Grupos “de izquierda” al servicio del gobernador Heladio.
Un partido de derecha, el PAN, tomó el papel de oposición en Oaxaca. Desde esos cafés de los portales veíamos levantarse al recién desaparecido Javier López Luna para ir a tomar el micrófono y lanzar con impecable oratoria encendidos discursos críticos, cuando quienes protestaban no era la mencionada clientela gubernamental. Años después, el PAN derrotaba al PRI en la capital del estado. El PRI perdió ese bastión por primera vez.












