Cuauhtémoc Blas
En esto de los cambios de un partido político a otro, sobre todo del PRD a Morena, alguien que hace trabajo social y político por el rumbo de Miahuatlán comentó: “Mi base social ya se fue a Morena, sólo voy a seguirlos o me quedo sin base”. De manera que no sólo es la dinámica llamada de chapulín la que saca a los dirigentes del moribundo PRD, en ocasiones hay otros motivos.
Parece natural que los perredistas salgan tras su líder histórico, AMLO, quien hizo crecer al partido con sus Brigadas del Sol de sus primeros tiempos como presidente nacional del PRD. Estimula la partida que los militantes sean desplazados, y no por personajes sino por priistas sin prestigio, que fueron sus enemigos encarnizados en 2006.
¿PRD, sin rumbo y corrompido merece lealtad?
No es lo mismo hablar de la alianza de agua y aceite PRD- PAN que de la reconstitución partidaria en Morena. La salida de AMLO del PRD para formar su partido tuvo variados motivos, por supuesto primero disponer de un partido propio; segundo, librarse de las tribus mercenarias de los “Chuchos”, quienes ya sin pudor alguno comerciaban y aún lo hacen con lo que queda del partido.












