Cuauhtémoc Blas
El cierre del periódico El Norte en Chihuahua es una muestra de lo que el periodismo de México vive en los estados. Un estándar generalizado de violencia y presión contra medios y periodistas por parte de gobiernos que no garantizan el derecho constitucional de libre expresión e información.
Existe como un acuerdo tácito por disminuir a los medios, no obstante les sea imprescindible a quienes disputan el poder. Hay la teoría de que es a través de los medios como los políticos persuaden, convencen o engañan a los electores, sobre todo con la Televisión. Sólo les interesa esta parte y no la parte crítica, la promotora de la educación política que necesita cualquier régimen que quiera llamarse democrático.
En la vieja polémica de la asignación de recursos públicos en materia de medios, siempre destacó la postura del fundador de Proceso, Julio Scherer, quien proponía hacer esto por encima de la mesa. Pues con un pueblo con baja escolaridad y hábitos de lectura, de no proveer a los medios sólo quedaría un par de ellos y no los más formativos, entre éstos Televisa con sus telenovelas nada edificantes. Era la discusión de aquellos años, hoy las redes están cambiando todo.













