Cuauhtémoc Blas
En el Fraccionamiento Trinidad de las Huertas hace más de 20 años el ayuntamiento de la ciudad de Oaxaca entregó a una fantasmal organización en comodato unos predios al lado de la Iglesia católica. Hoy esa organización no existe (los vecinos dudan que haya existido antes) y el comodato persiste en el aire con nuevos personajes que maniobran extrañamente con esos predios.
No existe la asociación beneficiaria del comodato, tampoco existe en los archivos del municipio donde ya se buscó el supuesto expediente de dicho acto, sólo hay un acta de cabildo y un dictamen de una comisión encabezada por los entonces regidores Jesús Ángel Díaz Ortega y Julio Calvo Felguerez que otorgaba el comodato por tiempo indefinido a la Asociación Civil Centro de Convenciones Fraccionamiento Trinidad de las Huertas y Comité Pro mejoras pero no hay ningun tipo de anexo. La sesión de cabildo es del 20 de agosto de 1993. Era presidente Carlos Manuel Sada.
Pasaron 20 años sin que a pesar de estas anomalías jurídicas hubiera problema. Esos espacios públicos eran usados por los vecinos libremente. Un pequeño campo donde las personas acudían a ejercitarse que cuenta también con unas porterías de futbol. Otro espacio con juegos infantiles, otro con mesas para convivencias familiares quizá.
Fue en este año cuando de pronto esa tranquilidad cesó. De pronto los vecinos ya no pudieron acceder a esos espacios. Las dos puertas de acceso fueron cerradas por el encargado de la Iglesia católica con sendos candados.
Por supuesto surgió la inconformidad. La señora Iracema Aquino con otras personas y abogados vecinos se pusieron a indagar el estado de esos terrenos. También se dieron a conocer los que extrañamente sin ser los beneficiarios del comodato se arrogan la custodia del área. El encargado de la iglesia y la dirigencia del Comvive. Éstos oficialmente apoyados por el actual regidor de agencias y colonias del ayuntamiento, el cetemista Alvaro Reyes.
En vez de determinar o aclarar la situación jurídica de esos predios el Comvive, el de la iglesia y el regidor mencionado llamaron a una reunión donde nada se aclaró pero si destacó la petición del cetemista regidor de que lo apoyen en su próxima incursión como candidato a diputado.
Lo que sucedió después de esa reunión es que le enviaron a la señora Iracema Aquino un oficio para que firmara desistiéndose de su solicitud de usar esa área pública, así como de sus derechos como habitante 35 años de ese fraccionamiento. Por supuesto, no firmó ese oficio que obra en poder de esta columna.












