Inició de manera oficial el proceso electoral local de Oaxaca 2010. Por primera ocasión el dedo elector del gobernador ungió a seis aspirantes (“aspirinasâ€, les llamó él) para de ahà sacar al candidato a gobernador priista de Oaxaca.Entre ellos se encuentra el delfÃn de Ulises Ruiz: Jorge Franco Vargas, presidente del PRI estatal, quien mantiene el control de esa estructura, además de buena parte del control del gobierno del estado: secretario de Gobierno, delegados de gobierno, funcionarios de primer nivel, al director de Comunicación Social. También a diputados y al presidente del Congreso.
Tiene estas ventajas a su favor, pero en contra una recia impopularidad que lo asocia de manera inmediata con la detonación del movimiento popular del 2006 y sus infaustos sucesos. Es muy probable que por ello, el gobierno haya habilitado a Eviel Pérez Magaña, actual diputado federal, coordinador de la bancada priista oaxaqueña en San Lázaro, como delfÃn emergente.
Sin embargo, parece que el tiempo no le va a alcanzar a Eviel, pues ese recurso siempre escaso, lo es más para la creación apresurada de una carrera polÃtica. Una información de las encuestas que se realizan en estos tiempos electorales, aun cuando es información extraoficial, tiene lógica, pues el más nuevo de los precandidatos, Eviel, aún no despega. Sin embargo, en ese rezago es acompañado por Jorge Franco quien ya tiene mucho más tiempo en la actividad polÃtica.
Poner ante los reflectores a los seis precandidatos, práctica ésta inusual en la historia del PRI y las sucesiones en Oaxaca, hizo palpable la exclusión de algunos que merodean con la esperanza de obtener algo, como es el caso del ex senador Sadot Sánchez Carreño. Simular un proceso democrático con cartas tan marcadas como que calentó de más los ánimos de algunos priistas.
Ya se esperaba que Sadot fuera crÃtico de estas nuevas prácticas de simulación del partido en el poder, de mostrar a seis para realmente arropar a uno o dos. Empero, no se esperaba la insólita participación del magistrado de Tribunal Superior de Oaxaca, Raúl Bolaños Cacho, quien criticó la actitud excluyente de su partido el PRI en Oaxaca.
Al magistrado, como a muchos, les preocupa el 2006, y su crÃtica lleva dedicatoria: “Se observan escenarios de alta competitividad con otras fuerzas polÃticas debido a las crisis: económica, de seguridad y social que vive el paÃs, asà como a los acontecimientos del año 2006, suscitados en esta ciudad; y la posibilidad de enfrentar a una coalición opositoraâ€. Dijo, también, que el candidato del PRI sea capaz de convocar “a la gran reconciliación de todos los oaxaqueños para alcanzar la paz y estabilidad social que tanto anhela el pueblo de Oaxacaâ€. O sea, no a los vinculados al conflicto de 2006.
Es claro que las circunstancias actuales no son propicias ni a Bolaños Cacho ni a Sadot Sánchez, ni siquiera están en las encuestas, pero como la polÃtica es para obtener el poder o incidir en él, ellos apuntan, sobre todo, a esto último. Advierten: puede dividirse el partido, mejor dicho, tener algunas escisiones. Sadot puede estar ya con un pie afuera, pero ¿el elegante y fino magistrado saldrÃa del PRI con lo que significa perder sus privilegios?
SerÃan otras escisiones las que afectarÃan al PRI, entre ellas dos de los seis aspirantes que hoy encabezan las preferencias en encuestas: José Antonio Hernández Fraguas y Adolfo Toledo, pero ellos han dejado claro que no abandonarán a su partido, el PRI, y habrán de sumarse, de no ser ellos, a quien sea el elegido. Pero eso han dicho también otros que hoy están en otros partidos. Vamos a ver...












