.- Abandonar la educación, es abandonar al país
Cuauhtémoc Blas
Gobernar seis años un país con tantos problemas, rezagos, pobreza, delincuencia, atraso educativo, corrupción, impunidad, huachicoleo, entre tantos más, no alcanza para siquiera acometer la solución de cada uno. Haría falta que se eligieran sucesivos gobiernos decentes, con real voluntad de servir y sacar de la postración a México.
Para cualquiera con dos dedos de frente es claro que nunca se tiene todo el poder, ni siquiera aquellos monarcas que fueron coronados por el Papa tuvieron todo el poder, aunque se decían representantes de dios en la tierra. Alguno hasta fue mordido por el filo de la guillotina famosa.
Nada más normal que el actual gobierno no pueda resolver asuntos urgentes, bajar el precio de la gasolina o regresar el ejército a sus cuarteles. Aunque en algunas regiones la gasolina ha bajado un poco, cuesta poco más de 18 pesos la magna en el istmo aunque poco más de 19 en Valles. Nada comparado con los 13 pesos del norte del país. Parte del Ejército regresó a sus cuarteles, el aristocrático Estado Mayor. De lo ofrecido en campaña ahí está un poco.
No obstante se critique esa especie de ensayo-error del gobierno federal, que anuncia decisiones y luego da marcha atrás, como el caso del subsidio a las universidades, es claro que hay una estrategia para el ejercicio del poder para ir reinstalando el Estado de derecho.









