- UABJO, universidad política
Cuauhtémoc Blas
Patético, la noche más negra que ha vivido la emblemática Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) fue con Jesús Villavicencio Jiménez, el jefe de jefes de porros apoyado por Francisco Martínez Neri, para confrontar a quienes lo encumbraron como rector pero de quienes quería algo de independencia, de la familia Martínez Helmes, adueñada de la Institución. Así es la dialéctica de la política, y lo es tanto que este siniestro personaje, “El jefe Villa”, ahora sí reclama el amparo de la ley.
Sobrevive la UABJO a su más dura crisis, sin recursos para el pago de pensiones y otros compromisos, con seis sindicatos que atender, además de las divisiones de algunos de ellos que suponen otros frentes. Casi cinco meses de cada año la universidad tiene que sortear emplazamientos a huelga legales o paros ilegales. ¿Cuándo, a qué hora ocuparse bien de lo propiamente académico?
SUMA, STAUO y STEUABJO son los tres sindicatos grandes. Los dos primeros se han disputado históricamente el poder de la institución. Son los sindicatos de donde salen los rectores y todos los funcionarios de la UABJO.
De lo anterior podríamos decir que tenemos una Universidad política más que académica, pues además de esos primeros meses del año, periódicamente la autoridad tiene que atender conflictos de toda índole de los grupos que se disputan parcelas de poder.









