UABJO, nueva encrucijada

Crónicas de la ínsula
UABJO, nueva encrucijada
Cuauhtémoc Blas
Una amiga comentó muy preocupada en cierta ocasión que su hija pasaba por una fuerte depresión, tenía semanas sin clases en su Escuela de Veterinaria. Y cuando no había interrupción de las actividades académicas de todas maneras las clases no eran regulares, los maestros no asistían y la semana terminaba el jueves.
La joven veía pasar el tiempo sin percibír adelantos en su formación profesional, así aunque cumpliera con los ciclos escolares e incluso obtuviera sus diplomas, no sería una profesional por completo. Tenía la joven universitaria motivos para estar más que preocupada. Los maestros además de ganar una miseria (y buscar compensarse con venta de calificaciones), son en su mayoría por asignatura, e incorporados dentro de los espacios que tienen los distintos grupos de intereses que dominan esa institución, las pequeñas mafias con sus porros y su estructura violenta.









