“Cofradía de los mediocres”
El alcalde Saúl Vicente inició perversamente su gobierno al pactar con una organización corrompida de principio a fin: la COCEI con sus tribus. Les cumplió todos sus caprichos. Repartió Regidurías, direcciones, recursos, comprometió obras, inventó cargos y dio nombramientos con lo que hizo excesivo el personal y una abultada nómina que llevó al municipio a la quiebra. Y cuando, acorralado por las deudas, les retiró algunos privilegios, todos se echaron contra él.

“El odio se gana tanto con las buenas acciones como con las malas. Un príncipe, para conservar el poder, es a menudo obligado a ser perverso, porque cuando el grupo (ya sea pueblo, soldados, o nobles) del que juzga necesario para mantenerse, está corrompido, es conveniente seguir su capricho para satisfacerlo, pues las buenas acciones serían tus enemigas”.
Esa frase de El Príncipe de Maquiavelo podría ayudarnos un poco a entender por qué el municipio de Juchitán entró en crisis en el último tramo del trienio.
El alcalde Saúl Vicente Vázquez inició perversamente su gobierno al pactar con una organización corrompida de principio a fin: la COCEI, con sus diferentes expresiones. Les dio de todo y les cumplió sus más caros caprichos.
Repartió Regidurías, direcciones, recursos, comprometió y entregó obras, inventó cargos y dio nombramientos en diversas áreas con excesivo personal y una abultada nómina llevando al municipio prácticamente a la quiebra financiera.
Mientras lo tuvieron todo, ningún líder protestó; sin embargo, desde que el edil anunció el recorte de personal y el ajuste a los salarios de los casi dos mil trabajadores, entonces sí, los “nobles” coceistas pegaron el grito en el cielo y comenzó la guerra. ¿Cómo osaba el Príncipe (principito en este caso) romper con la armonía? , ¿Traicionar el pacto?
Todos contra Saúl Vicente
Iniciaron entonces las declaraciones en su contra, las “tomas” de palacio, bloqueos carreteros, plantones, manipulación de las masas y una guerra mediática para confundir a la población y hacer ver al alcalde como un hombre insensible, como un monstruo autoritario, como un títere que obedecía intereses ajenos.

Aunque el pueblo celebra las “buenas acciones” del alcalde al eliminar a los aviadores de las nóminas; los grupos afectados, (como suele ocurrir en la llamada “cofradía de los mediocres”), se organizan para atacar, para destruir. Sin que por ello el alcalde alcance el aplauso, saben que es uno de ellos y que sólo las circunstancias lo obligan a actuar contra sus pares.
“Los mediocres siempre se rodean de mediocres; forman cofradías de cómplices, tribus de corruptos, clubes de imbéciles, sectas que repelen a los inteligentes, a los honestos y a los justos”, escribió año y medio atrás en un artículo Víctor M. Toledo de La Jornada. Hoy en Juchitán todo esto se ha dejado ver.
En agosto Saúl Vicente advirtió que iniciaría el recorte de aviadores y el ajuste de salarios además de que los trabajadores debían cobrarlos personalmente, para evitar la “ordeña” acostumbrada por los líderes al entregar ellos la quincena a su personal. Los “afectados” comenzaron a sonar sus tambores de guerra.
Rosado, Polo de Gyves, Emilio de Gyves…
Inició la protesta Roberto López Rosado quien con su hermano - el Regidor de Obras Gabriel López Rosado-, usó a un grupo de vendedores ambulantes para “tomar” el palacio municipal con el pretexto de defender su ubicación, pero en realidad exigían el pago por las obras ejecutadas en sus colonias por la constructora del propio exdiputado federal y rechazaban el recorte de aviadores de sus nóminas.
Le siguió Leopoldo De Gyves de la Cruz quien experto en la manipulación de las mujeres, utilizó para sus fines a su pareja Antonia Pineda Regidora de Derechos Humanos y a Maritza Linares Regidora de Salud que encabezaron una protesta pública en el parque central en protesta por el recorte del 50% de su personal.
Y es que trascendió que Leopoldo De Gyves se sostiene del recorte que hace a la nómina de sus trabajadores en donde están incluidas las otras amantes del líder coceista así como parientes de la propia regidora:sobrinos, cuñada, comadre, primos y una larga lista de empleados que trabajan en las dos estaciones de radio que regentea el propio Leopoldo y su hijo Lenin De Gyves.
Por cierto que al hijo de Leopoldo, Lenin de Gyves Regidor de Turismo del Ayuntamiento lo investigan por el manejo de 5 millones de pesos del proyecto ecoturístico “Tolistoque” auspiciado por la CDI a través del Programa PTAZI para ejecutarse en la Agencia Municipal La Venta y del que no hay avances importantes a dos meses de que concluya la administración.
Luego vino la protesta organizada por Emilio de Gyves, un personaje metrosexual que inconforme hasta con su figura, se sometió a una liposucción para lucir una cintura más pequeña que la de su nueva esposa. Emilio no supera su frustración por ser derrotado en la elección interna por Saúl Vicente para la presidencia municipal y resentido, mandó a sus peones a “tomar” el palacio municipal e iniciar una huelga de hambre para rechazar el recorte de aviadores de la nómina municipal.
Rogelia, infaltable en las transas
Su súbdito Julio “Paque”, asesor de la Diputada Federal de Morena Modesta Fuentes, inició una huelga de hambre en protesta por el ajuste de salarios y recorte de personal, pero solo aguantó dos horas, hasta que le llegaron los aromas de las garnachas de los portales de la ciudad. Mientras otro grupo de peones destruían los ventanales de la tesorería municipal.
Creyendo que era el momento propicio, la lideresa Rogelia González Luis, montó un espectáculo mediático y movió los hilos del títere que tiene ubicado en la nómina municipal cobrando como Director de Vinculación con la Sociedad, Humberto López Gómez junto con más de dos docenas de aviadores principalmente su hija, su yerno, sus sobrinas y sobrinos, además de sus operadores políticos, y trabajadores de su radio pirata, todos cobrando sin trabajar.
La reducción de personal y del 50% de los salarios, llevó al grupo de Rogelia a manifestarse y en un acto de protesta negarse a cobrar sus sueldos amenazando con acudir a instancias nacionales e internacionales diciendo que se les retenía el salario. ¿Me pregunto qué podrían argumentar en su defensa?
Hasta ahora han guardado silencio las fracciones de Alberto Reyna y su hermano Quique Reyna regidor actual; tampoco ha hecho escándalo la expresión de Mariano Santana que resintió una fractura entre sus seguidores, ni mucho menos se ha escuchado protestar a los seguidores de Gloria y Héctor Sánchez, quienes en unos cuantos días estarán disfrutando —una vez más— de las mieles del poder.
Tres décadas de corrupción COCEI
En tres décadas de gobierno alternado, la COCEI (PRD-PT) reprodujo vicios y perversiones del partido que repudió y a cuyos gobiernos después habría de aliarse.
Todos negociaron y transaron con las autoridades locales: con Felipe Martínez, Héctor Matus, Daniel Gurrión y con los gobiernos estatales de Heladio Ramírez, Diódoro Carrasco, José Murat, Ulises Ruiz y desde luego de Gabino Cué. Recibieron dinero en efectivo y a través de dizque proyectos productivos, de obra pública, de empleo temporal y todos cuantos hay.
Se acomodaron en puestos de gobierno, colocaron a sus hijos, sobrinos, parientes y amigos en un nepotismo que hoy repiten en el gobierno municipal. Al final todo se trató de mantenerse en el poder, la formas, fueron lo de menos. El fin justificó los medios. Y el fin era cebarse en el dinero del pueblo, llenarse las bolsas, sostener a sus queridas o queridos (para los hombres eso último es lo caro, dicen).









