Entrevista, Lucinda Jiménez:
La Guelaguetza se diferencia del Cervantino porque éste es más de jóvenes y la primera de grandes, los muchachos urbanos están más bien separados de lo folclórico, respondió en exclusiva para En Marcha Lucinda Jiménez López, doctora en ciencias antropológicas y Directora General de Consorcio Internacional Arte y Escuela A.C. (CONARTE).
A los jóvenes varones, hay que hacerlos protagonistas, no sólo espectadores, expresó. Las mujeres jóvenes si están participando porque son herederas de las danzas de chinas y de las danzas que vienen con las delegaciones, pero los jóvenes varones no tienen mucho espacio de participación, para que no sólo vengan en calidad de espectadores, porque si no están en una banda, si no están estudiando música ¿cómo los incluimos?
Hay que generar un espacio, ellos pueden ser una fuerza importantísima para darle un sentido incluso de innovación a la propia Guelaguetza, asumiendo que tiene esa naturaleza
—Hay bailes que la expresión gestual solo lo daban las señoras, de los Mixes o de la Sierra, pero ahora vienen sólo jóvenes que ya no tienen esa expresión gestual
—Tarde o temprano tienen que aprenderla, desarrollarla, no le puede pedir a una joven de esta generación que sea idéntica a la anterior, vamos otra vez al asunto a la inmovilización de la cultura, imagine que quisiéramos la reproducción exacta…
—¿Similar?
— Cercana sí, pero son otras personas
—¿Diferencias entre la Guelaguetza y el Cervantino de Guanajuato?
— Es radical, el Cervantino es un festival muy importante colocado a nivel internacional que tiene sus bases en la cultura internacional, invita un estado e invita un país, pero es cultura internacional. La Guelaguetza tiene sus bases en una producción cultural local. Hay una instancia dentro de la secretaría de cultura del estado de Guanajuato dedicado expresamente al Cervantino.
Finalmente, concluyó: no hay que perder de vista que lo cultural no es de alta rentabilidad.