Con nada importante en materia de obra pública (¿En qué sí?) el actual gobierno aceleró los trabajos del “distribuidor vial” de Cinco Señores para darle algún contenido a su segundo informe. La gente se pregunta ¿dónde están todos los millones federales adicionales que se consiguieron para el presupuesto de Oaxaca el año pasado y éste? Se habrán dilapidado como se hace en esta obra referida que en principio costaría 126 millones, luego se incrementó en 78 millones y al final resultaron 80 para ascender a 206 millones de pesos, casi el doble.
Obra que será monumento a la improvisación, al despilfarro y autoritarismo. Simple puente sin un Plan de Desarrollo Urbano ni de Ordenamiento Vial, con presupuestos evidentemente inflados y a contracorriente de la sociedad civil, de profesionales y especialistas; obra cuya licitación se reputa amañada y así entregada a una constructora vinculada a Murat, en supuesto pago económico de facturas políticas.
A pesar de señalamientos y cuestionamientos de diversos sectores sociales, en noviembre próximo, quedará listo el puente elevado del Distribuidor Vial de Cinco Señores a fin de ser incluido en el Segundo Informe de Gobierno como la obra más importante realizada hasta ahora por el equipo gabinista.
Para ello, la empresa Constructora del Sureste S.A. de C.V. incrementó el número de trabajadores y los turnos laborales y mantiene a los obreros trabajando a marchas forzadas, incluso durante la noche.
Con un presupuesto que se disparó debido a una mala planeación –como ocurrió con la famosa “Estela de Luz” del gobierno calderonista- (proporciones guardadas por supuesto), la obra más importante en la capital oaxaqueña avanza con sus toneladas de concreto a cuestas y sus 80 millones de pesos de más.
Primero las autoridades dijeron que la obra costaría 126 millones, luego que se incrementarían 78 millones y al final resultaron 80 para ascender a los 206 millones de pesos que hasta ahora se tiene contemplado invertir (¿).
Lo que mal empieza…
Dicen que “lo que mal empieza mal acaba” y nadie quisiera que ese fuera el destino de la millonaria obra que arrancó con el pie izquierdo a principios de este año, de la que el propio titular de la Secretaría de las Infraestructuras y Reordenamiento Territorial Sustentable (SINFRA) Netzahualcóyotl Salvatierra reconoció que hubo errores en su inicio.
“Al menos conmigo reconoció que se empezó mal, que faltó el consenso ciudadano”, dijo entrevistado sobre el tema, Lázaro García Saavedra, del Colegio de Profesionales del Desarrollo Urbano.
García Saavedra, quien también forma parte del organismo de la Sociedad Civil denominado ProOax, cuestiona los mecanismos que se emplearon para la supuesta licitación y la falta de “socialización” de la obra, amén de la falta de “voluntad política” para escuchar y atender los reclamos de la sociedad por parte del gobierno de Gabino Cué Monteagudo.
“No tomaron en cuenta a la sociedad, no se le consultó ni fue informada oportunamente y ese fue un grave error” indica, tras apuntar que la mejor solución a un problema es “la que afecte menos al ciudadano” y agrega que “efectivamente, la obra es necesaria porque se trata de un crucero crítico y conflictivo”.
Sin embargo el urbanista va más allá al afirmar que lo que en realidad hace falta en la capital oaxaqueña es “una red vial, un plan maestro de vialidad que resuelva el problema a 25 o 30 años, incluyendo este punto de Cinco Señores y otros 19 puntos de igual importancia” debido a que el área metropolitana de Oaxaca está conformada por 24 municipios y no están considerando las necesidades con esa proyección. Salvatierra, asegura que el gobierno sí tiene contemplado ese Plan Maestro, pero ¿dónde está el plan?
Las “modificaciones”
Tras la protesta ciudadana que obligó al gobierno a suspender los trabajos de marzo a abril mientras supuestamente recogía los planteamientos contenidos en siete propuestas ciudadanas, en mayo se reanudó la obra sin grandes modificaciones pero con mayor costo.
El reconocido urbanista Alberto Kalach, invitado por el maestro Francisco Toledo, la Casa Oaxaca, ProOax y la Fundación Harp Helú entre otros, había precisado que el problema del tráfico en dicho punto se podría resolver con un túnel o un puente, pero construir ambos era redundante; dejar únicamente el puente abarataría los costos a la mitad del precio proyectado, dijo entonces.
Sin embargo, en respuesta el gobierno de Oaxaca reiteró que mantenía ambos y sólo modificó la base del puente carretero de tierra armada por pilares de acero que dejaban 8 claros en la parte baja.
“Se hicieron algunos cambios, agregando más pilas de cemento y cabezales, se incrementó en 78 millones de pesos el costo, por lo que la cifra final queda en 204 millones de pesos”, informó el Subsecretario de Obras públicas de SINFRA Héctor Ruiz Luna quien justificó que “como en toda obra en construcción, los precios aumentan por los cambios que se realizan en la marcha”.
Salvatierra y su equipo desdeñaron las sugerencias del arquitecto Kalach respaldadas por los organismos sociales que sugerían mantener la Avenida Universidad a nivel de suelo, construir una rotonda para distribuir el tráfico, construir pasos peatonales a nivel de suelo y arbolar la avenida Universidad para convertirla en un paseo del aeropuerto hasta el centro de la ciudad, además de crear ciclovías y atender el ordenamiento vial mediante un plan responsable.
La obra avanza y con ella pretenden atender las necesidades de los 7 mil 210 peatones, 364 ciclistas y 80 mil 433 automóviles que diario circulan en dicho punto según estudios de la dependencia.
Los miembros de la sociedad civil que externaron su rechazo a la obra, continúan molestos porque finalmente no se consideró la idea sustancial de la protesta. El pintor Francisco Toledo externó que “la verdadera solución de la vialidad en Oaxaca es controlar el transporte foráneo”, y rechazó que en el proyecto de Cinco Señores exista participación ciudadana.
“Es un absurdo que nos echen a nosotros la culpa por las fallas, errores u omisiones que causaron un incremento en el costo de la obra…ese distribuidor no va a solucionar nada”, dijo en entrevista con medios el artista juchiteco quien apuntó que la construcción del metrobús es la solución a los problemas de vialidad y transporte de Oaxaca y calificó a los funcionarios gubernamentales de ser “mentirosos y manipuladores”.
ICA con las mayores obras de Oaxaca
El gobernador Gabino Cué admite que con dicha obra “no se va a resolver al cien por ciento el problema de la vialidad” y aceptó que la inconformidad social deriva de que “lamentablemente no se conocen a tiempo las obras que se van a ejecutar”, pero en su favor dijo que no son temas de ocurrencia sino que forman parte del Plan Estatal de Desarrollo y están elaboradas por expertos, pero su gobierno está abierto a escuchar voces diversas y mejorar las propuestas si la obra daña el patrimonio cultural de Oaxaca.
Sugirió a los constructores de Oaxaca hacer un esfuerzo por unificarse y formar consorcios para acceder a obras de gran magnitud como las que realiza ICA por 9 mil millones de pesos. En la costa oaxaqueña, la empresa adquirió la concesión de la autopista Barranca Larga-Ventanilla con un monto que asciende a 5 mil 352 millones de pesos (casi lo mismo que el gobierno de Oaxaca aplicó en 2011 en 4 mil obras, según Netzahualcóyotl Salvatierra) y también realiza la Súper carretera al Istmo tramo Mitla-Santa María Albarradas que incluye el Puente El organal.
El contrato de ICA con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) incluye la construcción, operación, explotación y mantenimiento de las autopistas por un periodo de 30 años y que esperan concluir totalmente para el año 2014.
“Los constructores están contentos, están haciendo mucha obra…la gente tiene derecho a participar de las obras y éstas se han licitado conforme a la ley y… si hay alguna queja están las instancias de la contraloría”, dijo Cué cuando se sugirió que el distribuidor de Cinco Señores se había hecho a modo para favorecer a la empresa Constructora del Sureste SA de CV de la que se dice profusamente que José Murat es socio.
Lo que hay que aclarar es que el gobierno del estado no tiene a su cargo esas obras que realiza ICA, sino el gobierno federal a través de SCT que es quien licita y entrega la obra generalmente a grandes empresas con altas capacidades que no poseen las empresas regionales; pero en las pequeñas obras a cargo del gobierno del estado tampoco se privilegian a oaxaqueños, a menos que sean los “amigos” de los funcionarios de SINFRA según han dicho los constructores oaxaqueños desdeñados.
Necesaria la transparencia y la supervisión de la obra
Una guerra mediática se desató en torno al supuesto hundimiento de uno de los pilotes que sostienen el puente, lo que intensificó las denuncias de errores de cálculo y corrupción en la ejecución de la obra, lo que obligó al propio titular de SINFRA, Netzahualcóyotl Salvatierra a desmentir las acusaciones.
El titular de SINFRA ofreció hacer un recorrido por el área para mostrar el avance, sin embargo, al final el que hizo el recorrido y dio las explicaciones fue Ruiz Luna, expresidente del Consejo Mexicano de la Industria de la Construcción (CMIC) quien aseguró que todo operaba correctamente y no había tal hundimiento.
Aunque el Arquitecto García Saavedra se mantiene firme en sus cuestionamientos reconoce que “Nadie ha demostrado técnicamente que la obra se esté hundiendo, yo desecho esa posibilidad…el puente ni siquiera ha recibido la carga que va a recibir” dijo y explicó que la colocación de “juntas constructivas” o “empaques” son necesarios en una obra de esta magnitud y están previstos en el cálculo, por lo que descartó que se trate de un “error” o de negligencia de la empresa ejecutora.
Sin embargo Marcos Matus, delegado estatal Oaxaca de la Sociedad Mexicana de Ingenieros (SMI) insiste en exigir que especialistas externos sean quienes supervisen la obra para verificar que se estén cuidando los estándares de calidad y seguridad pues sugirió que los cálculos para la colocación de las columnas y trabes no fueron los correctos.
García Saavedra quien también es Presidente del Consejo Temático de Desarrollo Urbano e Infraestructura del Consejo Honorario de Participación Ciudadana, dijo que en toda obra se deben cuidar puntualmente tres aspectos: la calidad de los materiales, el seguimiento del proceso de construcción y la supervisión estricta de la obra; ésta última considerada como la de mayor importancia en toda obra, dice.
Expuso que en este sentido las deficiencias en la supervisión de la obra pública es la causante de malas obras pues muchas veces “el supervisor de la obra se vuelve parte de la mafia para sacar provecho personal al tolerar la mala calidad de los materiales, la recepción del “diezmo”, etc.”, por lo que insistió en que el gobierno estatal debería facilitar la apertura para que sean los profesionales de la sociedad civil quienes supervisen y den legitimidad a la obra pública.
“Es necesario involucrar a la sociedad civil organizada para que sea vigilante de esos trabajos, los representantes ciudadanos hasta ahora han sido como damas de compañía y piezas decorativas pero no tienen importancia ni carta de legitimidad constitucional”, dice Saavedra.
Entre otros considera necesario que inicie el funcionamiento del Instituto Estatal y el Municipal de Planeación a fin de que la ciudadanía organizada tenga cabida porque la población ya desconfía de las autoridades.
“No es un problema privativo de este gobierno, se viene arrastrando de sexenios anteriores y la sociedad oaxaqueña quiere resultados, hoy vemos que los personajes del pasado se pasean con total impunidad y el gobierno actual ¿qué está haciendo?... si el gobernador se da cuenta que tiene gente que no está dando los resultados esperados…pues que haga cambios en su gabinete”, sugiere.
El supersecretario Netza
La protesta por la obra del distribuidor vial se inició por la destrucción de centenarias palmeras, por la falta de conocimiento o “socialización” de la obra y después vinieron las declaraciones autoritarias, la imposición y la cerrazón oficial a escuchar las protestas e incorporar las demandas ciudadanas.
El gobernador Gabino Cué dejó por completo en manos de su hombre fuerte, Netzahualcóyotl Salvatierra, personaje respaldado por la poderosa empresa ICA, responder y solucionar las inconformidades generadas con la obra.
El personaje, considerado como uno de los empresarios consentidos del gobierno de Diódoro Carrasco aún es recordado, como se menciona en la Revista En Marcha número 133, (www.revistaenmarcha.com.mx) por su actuación al incurrir en “el tráfico de influencias, complicidades y negocios turbios al amparo del poder”.
El mismo Netzahualcóyotl, cuyo nombre viene del náhuatl nezahualcoyotl que significa “Coyote que ayuna” como la especie de la que hereda el nombre, es un hombre astuto, pero no es su cualidad precisamente el saber escuchar, caso contrario del mamífero que tiene desarrollado un gran sentido del oído.
En el extenso artículo titulado “Netzahualcóyotl Salvatierra: “De empresario atrabilario a secretario del cambio” aparecido en el número 133 de la citada revista En Marcha, se da cuenta de algunas acciones del pasado del responsable de la obra pública del estado:
“Mientras fungió como administrador único de su empresa Cocoa Constructora SA de CV, Salvatierra López le compró al gobierno del estado a precio de ganga, 461 lotes en el centro turístico de Bahías de Huatulco, justo tres meses antes de que concluyera el sexenio del ex Secretario de Gobernación y exdiputado federal del PAN”, indica el documento que precisa que la compra ascendió a sólo 2 millones de pesos por más de 7 hectáreas de terrenos urbanizados en la zona conocida como Fraccionamiento “Coyula”, al norte de Santa Cruz Huatulco.
El monto fue “pagado” mediante trabajos de urbanización que su empresa Cocoa Constructora realizó para el entonces Instituto de la Vivienda de Oaxaca (IVO) hoy Comisión Estatal de Vivienda (CEVI) y el empresario sólo emitió un cheque por casi 32 mil pesos a favor del gobierno estatal, según consta en un documento suscrito el 28 de agosto de 1998 en la ciudad de Oaxaca firmado por el director del IVO, el propio Netzahualcóytl Salvatierra y cuatro funcionarios más de la institución gubernamental como testigos.
Los cuestionamientos al titular de SINFRA y al gobierno de Oaxaca son pequeñas muestras de la inconformidad ciudadana y del hartazgo por la falta de respuestas, opacidad en el manejo de las obras y licitaciones, y evidente ausencia de resultados.
¿Qué diferencia hay entre las obras y los mecanismos que aplica este gobierno del cambio? Se preguntan constructores que niegan que en los hechos ese 80% o 90% de obras del que habla Salvatierra, en realidad se vea reflejado en el bolsillo de los constructores.
“SINFRA sólo favorece a un pequeño grupo de incondicionales, amigos y constructores fantasmas”, aseguran ingenieros, quienes coinciden en afirmar que en Oaxaca el sector de la construcción está operando en un 30%.
“La obra pública en Oaxaca no es suficiente, la gente se está quejando, los materiales de construcción van en aumento y es precisamente esta industria la que genera más riqueza y mueve el Producto Interno Bruto (PIB) del país, pues por un empleo en esta industria se generan 63 actividades alternas”, dijo Lázaro García Saavedra.












