El aún rector con la línea del PRI ulisistas y gabinistas corruptos como Jorge Castillo obstinado en hacer rectora a Josefina Aranda, quien ni es oaxaqueña, ni estudió en la UABJO y está totalmente desvinculada de la vida universitaria.
Personaje que utilizó su cargo de Secretaria Académica para colocar aparatos para surtir de café soluble de La Organización, la empresa que su esposo Miguel Tejero robara a sus compañeros onegeneros fundadores, en escuelas, facultades e institutos de la UABJO.
“No puedo apoyarte, la candidata tiene que ser Josefina, es una decisión de Estado”, le dijo el rector Rafael Torres Valdez a su entonces todavía secretario general de la UABJO, Enrique Martínez Martínez, cuando este le pidiera su respaldo para ser candidato a sucederlo.
Extrañado, el odontólogo le exigió saber quienes habían tomado tal decisión. Sin rubor alguno, el “Pingüino”, como se conoce al arquitecto que mal condujo en estos cuatro años el destino de la universidad oaxaqueña respondió que: “por parte del PRI, lo decidieron Ulises Ruiz y Eviel Pérez Magaña, y por el gobierno del estado, Jorge Castillo, y el candidato a senador del PAN, Diódoro Carrasco Altamirano.
Chepa, “Candidata del Estado”: rector
Y es que en la disputa por la rectoría de la UABJO hay un evidente interés tanto de algunos personajes del priísmo ulicista como Hector Pablo Ramírez Puga y Eviel Pérez Magaña, así como de funcionarios gabinistas, destacadamente Jorge Castillo, representante del gobierno del estado en el DF, para impulsar y hacer ganar a costa de lo que sea a la mujer oriunda del Distrito Federal Josefina Aranda Bezaury.
Es del dominio público las ligas del aún rector con el ex gobernador Ulises Ruiz Ortiz. El se ufanaba en su tiempo, de haber sido quien “destapara” en una comida en el campus universitario a Eviel Pérez Magaña como candidato a la gubernatura por el PRI. Y el perdedor del 2010 contó en su equipo de cabecera con Miguel Tejero (esposo de Josefina), quien articulaba con Armando Navarrete, de la burbuja ulisista.
El propio rector Rafael Torres Valdez se lo hizo saber a fines de marzo de este año a Enrique Martínez, exsecretario General de la UABJO, cuando éste último le pidió una explicación sobre su interés para hacer rectora a una persona que ni es oaxaqueña, ni estudió en la UABJO y está totalmente desvinculada de la vida universitaria.
Personaje que, además, utilizó su cargo de Secretaria Académica para colocar aparatos para surtir de café soluble de La Organización, la empresa de su esposo Miguel Tejero, en escuelas, facultades e institutos de la UABJO, entre éstas el Instituto de Investigaciones Sociológicas en donde tiene su plaza de investigadora y de la cual fue directora.
Y Chepa, como se le conoce mueve sus redes familiares en su respaldo. Por otro lado, y de acuerdo a la versión de la red social Anonymus Oaxaca, Josefina Aranda también ha recurrido a su hermana, María de Lourdes Aranda Bezaury, Subsecretaria de Relaciones Exteriores, para buscar el apoyo político y económico del gobierno de Felipe Calderón pues, según Anonymus, no quiere depender mucho del rector Rafael Torres. Incluso Lourdes Aranda recurrió a su exmarido, Luis Hernández Navarro, para que pontificara en un artículo publicado en el diario La Jornada, a favor de su hermana. Con lo cual se confirma el dicho que ser un periódico de izquierda no es lo mismo que ser honesto.
El junior del rector, otro corrupto en la UABJO
Y es que ante las cada vez más evidentes muestras de corrupción de Torres Valdez, necesita de una persona que garantice que no actuarán legalmente en su contra. Y es que son múltiples las irregularidades que se han detectado en la administración de Rafael Torres. Un pequeño ejemplo es el feudo familiar en que convirtiera a la máxima casa de estudios de los oaxaqueños.
Primero incrustó en la nómina de la UABJO a su hermana, Rosalba Torres, designada Directora de Nóminas; luego a su cuñada, Judith Rosas Morales, quien a últimas fechas asumió la titularidad de la Secretaría de Cultura; tiempo después recategorizó a su concuña, Laura Gaytán y, por último, promovió al orgullo de su nepotismo e ineptitud, a su hijo Rafael Torres Rosas, nombrado en el 2011 catedrático de tiempo completo en la facultad de Odontología, pero sin que hasta la fecha se hubiese presentado a impartir sus clases.
En el año 2011, recién egresado de la UNAM en donde estudió la carrera de Medicina, el hijo del rector de la UABJO fue dado de alta como Profesor de Tiempo Completo (PTC) de la Facultad de Odontología con la categoría 2 y un ingreso mensual neto de 8 mil 835.88, según se puede constatar en la copia de su cheque nominativo correspondiente al mes de julio del 2011 que obra en poder de En Marcha.
De entrada su contratación es irregular, pues no derivó de una convocatoria pública, como lo marca la normatividad universitaria. Aún cuando parece ser la norma en la UABJO a ciencia, paciencia y complicidad de los organismos encargados de cuidar que eso no pase: la Contraloría, la Comisión Evaluadora de la Universidad y las Comisiones Dictaminadoras de cada escuela o facultad. Pero, particularmente en esta época electoral, el rector distribuye tiempos completos y recategorizaciones con tal de apuntalar a su “delfina”: Josefina Aranda.
En el caso de su hijo, para el mes de abril del 2012, Rafael Torres Rosas ya había sido recategorizado al nivel 7 con un sueldo mensual superior a los 13 mil pesos.
De acuerdo a la copia del cheque que posee En Marcha. Durante la segunda quincena correspondiente al mes de abril percibió un ingreso quincenal neto de 6 mil 727 pesos con 45 centavos. Mientras catedráticos universitarios incluso con maestría o doctorado tienen que esperar años para ascender un nivel en las categorías, el juniorcito del rector dio un gran salto en unos cuantos meses.
Además de incrustar en la nómina de la UABJO a prácticamente toda su parentela, el Pingüino Torres Valdez no tuvo rubor en otorgarle dos plazas de catedrática entre el 2011 y el 2012, a Olivia Ibáñez Cáceres, con quien se le liga sentimentalmente: la primera plaza con el número 0140210138 por 36 horas y la segunda, en enero del 2012, con el número de plaza 0997010138 por 52 horas. Al igual que su hijo, la favorita tampoco cubre su carga académica.
Desde hace poco más de un mes, y a raíz de la renuncia de Eduardo Martínez Helmes a la Secretaría Particular de la rectoría, Ibáñez Cáceres ocupa ese puesto. Además, tiene un cargo en el Comité Juvenil del PRI.
Solo un botón de muestra de toda la red de corrupción y tráfico de influencias que se registraron en la administración de El Pingüino Rafael Torres y que empieza a salir a la luz pública al calor de la sucesión de rector. Será por eso que, como lo filtrara Anonymus, el grupo de hackers que interviene las redes sociales y las comunicaciones vía Internet, Josefina Aranda Bezauri confiesa a su hermana que es la elegida por el rector “porque necesita alguien que le cuide las espaldas” (http://www.youtube.com/watch?v=HEzxOqWGiH7).
Violadores de la ley y los derechos humanos Por si fuera poco, Torres Valdez ha solapado y encubierto a auténticos delincuentes que se han cobijado en su administración.
Un conocido caso es el de la compañera Ixtli Martínez, quien fuera baleada en un enfrentamiento entre porros de la Facultad de Derecho. Pese a que el agresor fue identificado plenamente, como también que respondía a las órdenes de Abraham Martínez Alavés, el cacique universitario que pretende también imponer a su hijo Abraham Martínez Helmes en la rectoría, Torres Valdez se negó a permitir que comparecieran y obstaculizó la acción de la justicia.
Pues la cosa no para ahí. Recién en días pasados, trabajadores de Radio Universidad, denunciaron que las instalaciones y equipo fueron utilizados por la candidata del PRI a la diputación federal por el distrito 08 con cabecera en Oaxaca de Juárez, Liz Acosta, grabara ahí sus promocionales radiofónicos, en una abierta violación a la autonomía universitaria y a la ley electoral. Responsabilidad que atañe directamente a Rafael Torrez Valdez, pues ha dispuesto el uso de recursos públicos para apoyar a un partido político.
Y hay más. Recientemente la Defensoría para la Defensa de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) emitió la Recomendación DDHPO/1177/OAX 2011 (copia que tiene En Marcha), en la que instruyen al rector Rafael Torres Valdez, inicie un procedimiento Administrativo de Responsabilidad en contra de Laura Irene Gaytán Bohórquez, al haberse encontrado que violó los derechos humanos de personal académico, cuando fungiera como directora interina del Instituto de Investigaciones Sociológicas. Obvio, aunque se ha agotado el plazo establecido para tal fin, la susodicha goza de impunidad. Y las razones son evidentes, es concuña del rector, en muchos casos ha sido su Celestina y quien le ha cubierto las espaldas; y este la entronizó ilegalmente, en un auténtico golpe de estado, al frente de esa institución.
Ante este cúmulo de irregularidades, que son apenas la punta del iceberg, Torres Valdez, sabe que muy lejos quedó su sueño de ser diputado federal por el PRI, pues su candidato a gobernador perdió; y por tanto, en su futuro se asoma la sombra de la aplicación de la ley. Por eso su búsqueda desesperada por imponer a su sucesora con igual estampa deshonesta que él.












