Desde hace lustros En Marcha criticó de manera permanente aspectos de la Guelaguetza de los Lunes del Cerro. Uno de estos era el armatoste de madera que dividía en dos partes la sección A del auditorio, un camino para que los representantes de las delegaciones encabezados por su presidente municipal acudieran al famoso “besamanos” al gobernador. En el 2007 quitaron por fin ese bodrio, así como el besamanos. Aunque algunos insisten en reinstalar esto último.
También criticamos los largos y aburridos discursos para presentar a sus delegaciones a visitantes “nacionales y extranjeros”, entre 13 y 14 bienvenidas por función, algunas en lengua indígena y luego su traducción. Dichos discursos se han reducido notoria y felizmente. Por supuesto, sólo señalamos nuestra coincidencia con algunas decisiones para mejorar la fiesta.
Delegaciones innecesarias
Algo que seguiremos señalando es lo innecesario de presentar números evidentemente fuera de cualquier originalidad, entendiendo por esto, claro, la combinación de manifestaciones indígenas y españolas, del mestizaje, que es lo que tenemos al cien por ciento en las comunidades y pueblos, y no se diga en la Guelaguetza de julio.












