No hay que ser tan duchos en materia de comunicación política para saber quién tiene necesidad de guerra sucia electoral, claro está que no quien lleva la delantera sino quien está en desventaja. Quien quiere remontar al puntero hace todo lo que encuentra a su alcance. Recordar lo del peligro para México.
Es otra forma de violencia que afecta la vida política, pues quedan las secuelas de agresiones y ofensas una vez concluido el proceso electoral.
El candidato del PRD-PAN-MC, Héctor Pablo Ramírez Desde que planteó su salida del cargo en Liconsa y de su partido el PRI con un video despojándose del saco y remangándose la camisa, ofreció lo que sería su estrategia, la agresividad. Su estribillo: “Estoy listo”… para pelear, era el mensaje subliminal.
Esa actitud valentona y la que difundió profusamente en anuncios espectaculares, volantes, trípticos con su puño cerrado como queriendo pelear, muestra a un macho decidido, echado para adelante.
Casualmente, desde que inició la campaña aparecieron, en contraste, videos y memes donde su principal adversario, Raúl Bolaños Cacho era mostrado como débil, aunque éste con su propaganda vernácula dio pie a la mofa. Se le llamó candidato Malboro.
Eso es lo que se ha visto en estos meses, sólo ponemos de relevancia esa observación.












