.- Intentona golpista contra la Asociación de Periodistas de Oaxaca (APO)

Un pequeño grupo de ex socios, de sancionados por la comisión de Honor y Justicia y de agremiados inactivos, así como un par de fundadores, se han reunido para dar por fin un descarado golpe a la legalidad de la Asociación de Periodistas de Oaxaca (APO) para tomar el control de ésta.
¿A quién molesta la intensa actividad reciente académica y social de la gremial? ¿Quién desea verla como en los años precedentes, inactiva e insustancial? ¿Quién paga las comidas y fiestas que reúne a los aludidos? ¿Quién pagará a los “porros” con los que amenazan tomarán el próximo sábado a medio día las oficinas de la APO? González Ortega 603, Centro Histórico de Oaxaca.
Sin dar ningún argumento y menos alguna prueba de una supuesta errada actividad de un miembro de la Comisión Ejecutiva, y sin usar los canales institucionales y órganos de gobierno de la Asociación Civil, invitan a sus cómplices a una asamblea mañana, desde principio ilegal. Primero porque sólo los integrantes de la mesa directiva, al menos dos de los tres, pueden convocar a asamblea.
Estatutariamente la convocatoria a asambleas ordinarias o extraordinarias es potestad exclusiva del Consejo Ejecutivo, aunque puede haber asamblea extraordinaria cuando cualquier socio lo solicite por escrito a dicho Consejo “y su petición esté apoyada como mínimo por una cuarta parte del total de asociados y que el Consejo Directivo considere justificada la petición”, estipulado en el inciso F, artículo 21 de los estatutos. Otro inciso establece que no hará falta convocatoria cuando “se encuentren reunidos todos los asociados…”









